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Trabajando para Garantizar la Seguridad Alimentaria: Ana Lucía Bañol “Custodia de Semillas)

Ana Lucía Bañol - Custodia de Semillas

Ana Lucía Bañol – Custodia de Semillas

“Los custodios de semillas son aquellas personas que se dedican a conservar, reproducir y compartir semillas alimentarias,  como estrategia para el rescate y la conservación de nuestra agro biodiversidad, generando un espacio para el intercambio de semillas y conocimientos en torno a los procesos agroecológicos de la región”.

La asociación Asprocafé Ingrumá ofrece a sus asociados el programa de seguridad alimentaria e invita a participar en él. Este programa, ha mejorado las condiciones de vida de los asociados y comunidades vecinas, y también ha contribuido a la producción de semillas sanas libres de transgénicos.

El programa Inició con unas pocas semillas de frijol, cachas, coles, cebollas, cidras, maíz y plantas medicinales; poco a poco con los intercambios que se realizaron a través de Asprocafé Ingrumá con Fairtrade Max Havelaar Suiza, se adquirieron más semillas y más conocimientos.

La Asociación de Pequeños Productores de Café Ingrumá Asprocafé, primera organización Fairtrade Colombia; con el proyecto de seguridad alimentaria y el programa de apoyo a las mujeres asociadas, promovió la importancia de conservar, propagar y consumir las semillas nativas propias de la zona; para ello fue necesario y muy importante realizar varias jornadas de capacitación e intercambio, con talentos de la misma comunidad, entre ellos se encuentra doña ANA LUCIA BAÑOL residente hoy en la comunidad la Florida del Resguardo de indígenas Nuestra Señora Candelaria de la Montaña

Ana Lucia Bañol, partícipe del programa y quien se entusiasma desde el primer día, con su rol “custodia de semillas”, es una mujer que impacta desde el primer momento, por su gran labor como guardiana de semillas, es experta, entregada y proyectada a su comunidad, asumió con voluntad y ahínco; prueba de ello hoy después de tantos años, lo sigue asumiendo con amor, compromiso y total dedicación.

Ana Lucia Bañol nace en la vereda La Florida del municipio de Riosucio el 23 de marzo  de 1955, realizó estudios hasta el grado tercero de primaria. Es madre cabeza de hogar, su familia está conformada por cinco (5) hijos Jhon Felipe Bañol, Ruben Dario Bañol, Olmer Andres Bañol, Julieth Morales Bañol. Si embargo y a pesar de las comodines que tenía al vivir cerca de  la cabecera urbana, decide trabajar en una tierra que según ella tiene las condiciones óptimas para realizar su labor como Custodia de Semillas; a ella no le importa que su nueva vivienda quede a más de 30 minutos en coche y luego deba caminar 3 horas para llegar a la tierra que les permitirá cuidar de manera adecuada sus semillas.

Desde entonces siempre se dedica con mucho amor a los cuidados de las semillas, desde hace dos meses se unió con un grupo de 5 familias de la vereda La Florida, ahora cultivan semillas de arveja, cebollas, pepino. Su prioridad es que no sean necesarios en nuestro mundo los productos transgénicos.

Permanentemente los custodios de semillas reciben de prácticas universitarias, personas de otros países, y según  lo expresa Ana Lucía, se les recibe con mucho amor, compartiendo todos los conocimientos y experiencia de la siembra de las semillas.

Por su gran labor, en un concurso efectuado por Fairtrade International, Ana Lucía participa en una experiencia de Seguridad Alimentaria, con la labor que realiza. Felizmente es la ganadora y recibe como premio un mejoramiento de vivienda.

Para hablar de custodios de semillas, es necesario definir algunos conceptos como la agroecología definida por Altiere (1999) como “una forma de vida y una agricultura con un enfoque más ligado al ambiente y más sensible socialmente, que reivindica el conocimiento de los agricultores locales sobre el ambiente, las plantas, suelos y los procesos ecológicos. Bajo este concepto se manejan prácticas consideradas agroecológicas, que mantienen modelos sustentables de agricultura que tienen un importante significado en el sentido que contribuyen a la reducción del consumo de combustibles fósiles y agroquímicos, generan procesos de restauración de ecosistemas y brinda a las personas que lo practican la oportunidad de abastecerse de alimentos suficientes, nutritivos e inocuos (De Schutter, Olivier. 2010)

Entre las prácticas propias de la agroecología se encuentra el uso de semillas nativas y criollas, que han sido intercambiadas y pasadas de generación en generación de agricultores, quienes las han conservado junto con los conocimientos relacionados con estas, práctica que se promueve desde la agroecología como una forma de reducir la pérdida de las especies agrícolas, ocasionada esta por diferentes factores como la implementación de sistemas agrícolas convencionales basados en unas pocas especies de alto rendimiento, y, las políticas agrarias promotoras de los mismos, el conflicto armado, la desaparición de comunidades indígenas, entre otros (Suissaid, 2004).